¿Por qué no podemos engañar a un alcoholímetro?

Boquilla de Alcoholimetro

Como psicotécnico  sentimos la  necesidad de advertir contra algunas leyendas urbanas que pueden acabar con vosotros sancionados, cuando no accidentados.

Existen ciertos mitos sobre soluciones para evitar que la ingesta de alcohol termine con una sanción cuando te pare la Guardia Civil  y te haga soplar en un control.

Unos hacen flexiones,  los otros beben agua, chupan granos de café, mastican césped, beben aceite, tosen o comen dentífrico,  o toman medicamentos poniendo en riesgo su salud; si lo hacéis abandonad toda esperanza esos métodos no funcionan.

El 30% de los conductores españoles confían en alguno de estos sistemas según la aseguradora Línea Directa. De ese  porcentaje  un 10% han usado alguno de estos sistemas alguna vez.

Si extrapolamos datos unos ochocientos mil españoles abrían intentando engañar a Trafico con alguno de estos sistemas.

No importa lo que comas, como soples, ni la cantidad de flexiones que hagas, o que efectúes un doble salto con tirabuzón, en cuyo muy probablemente si has ingerido cantidades importantes de alcohol acabarás en el hospital  del golpe, qué curioso, lo mismo que si conduces con tasas elevadas tasas de alcohol.

No vais a engañar a nadie, tal vez consigáis engañaros a vosotros mismos.

¿Por qué no funcionan estos trucos?

Para explicarlo tenemos que conocer previamente como funciona la estabilización del de alcohol por el cuerpo humano.

El alcohol pasa primero por el estomago, si se ha comido la absorción será más lenta, en caso contrario llegará al intestino delgado más rápidamente y en mayor cantidad.

Una vez llega a la sangre, el organismo intenta eliminar el alcohol como a cualquier toxina, lo elimina: por el sudor y la orina, a través del aire expirado, y metabolizándolo en el hígado.

El grado de metabolización depende mucho de cada organismo: peso, edad, sexo. La velocidad con que el hígado metaboliza tiene un componente genético.

La clave está en que el alcoholímetro mide el aire alveolar, desechando el aire de la boca con lo cual los sistemas que pretenden elminar el alcohol en boca pierden todo el sentido. Por ese motivo las pasta de diente, los caramelos y los granos de café absorben el alcohol en boca pero no el alveolar que es lo que finalmente se mide. 

Ojo con alcoholímetros para casa y los que tienen algunos Bares que si pueden medir este alcohol en boca provocando medidas poco fiables.

Algunas actividades si tienen un efecto como esperar horas antes de conducir, cada hora que pasa se elimina de media 0,20 gramos litro hora de media, pero depende de cada organismo. Se aconseja esperar al menos 5 horas para conducir.

Beber agua en abundancia produce una eliminación mínima de alcohol, es cierto que aumenta la diuresis pero lo que se elimina es agua, no alcohol.

Hacer un ejercicio intenso hace que los tiempos se acortan poco, pero no se recomienda ya que conlleva peligros para la salud, pues sobrecarga a actividad del hígado.

 Lo qué nunca se debe de hacer por su  su peligrosidad es tomar medicamentos que presuntamente disminuyen la alcoholemia  que se encuentran en Internet, además de totalmente falso en ocasiones no solo no la disminuyen sino que incrementan sus efectos.

Según la DGT en la campaña del verano de 2013 de control de Drogas y Alcohol, de los 241.505 conductores que realizaron la prueba 2821 dieron positivo, el 1,16%, en 201 casos  superaban 0,60 mg considerados como delito. Y en otros 11  casos incurrieron en delito al negarse a realizar la prueba.

Conclusión si no quieres dar positivo cuando te hagan soplar por el alcoholímetro la Guardia Civil o la Policía local no bebas alcohol, es la medida más fiable y segura que puedes tomar para evitar la sanción y lo que es peor el accidente. Recuerda que dependiendo del grado de alcoholemia puede llegar a ser un delito.

 Tus capacidades para conducir no se verán severamente disminuidas, y no serás un peligro en la carretera para las vidas de otros usuarios ni para ti mismo.

Fotografía de Javier Costas