Los medicamentos y la conducción.

¿Es peligroso conducir después de tomar un medicamento?

La pregunta es sencilla. La respuesta es contundente. Sin duda, sí.

Somos muy conscientes de los efectos adversos de Alcohol y de las drogas en la capacidad de conducción y el peligro que implica para el peopio conductor y para los demás.

Pero la mayoría de las personas desconocen que  algunos medicamentos pueden resultar igualmente peligrosos a la hora de ponernos al volante ya que disminuyen las capacidades o destreza necesaria para conducir.

¿Por qué  existe un efecto negativo de algunos medicamentos sobre la conducción?

1º Por la capacidad depresora que tienen algunos medicamentos  sobre el sistema nervioso central, ya que modifican las condiciones psicofísicas del conductor (sensoriales, psicomotoras, e incluso la capacidad de tomar decisiones).

2º efectos secundarios o no deseados que pueden producir: somnolencia, visión borrosa, agitación, sedación, pérdida de reflejos, hipoglucemia, etc.

¿Cuáles son los medicamentos  potencialmente más peligrosos?

Los que se usan para tratar: estados psicóticos, depresión, ansiedad, epilepsia, insomnio, trastornos cardiovasculares, diabetes, enf. de parkinson, esquizofrenia,etc.

Cuidado con los medicamentos para las alergias, el dolor, o los presuntamente “poco peligrosos” medicamentos para combatir estados catarrales o gripales. Suelen tener antihistamínicos o codeína e influyen negativamente en el estado del conductor.

La situación económica del país y el estado de ansiedad que provocan situaciones como el paro, las dificultades crecientes para llegar a fin de mes, miedo a perder el empleo, han hecho aumentar el número de personas que conducen bajo los efectos de fármacos que tratan cuadros de ansiedad, depresión, etc. Esto supone un aumento de los riesgos de sufrir accidentes por el consumo de dichos medicamentos.

¿Qué puedo hacer para disminuir el riesgo de sufrir un accidente cuando tengo que tomar algún medicamento?

Consulta a tu médico, o en su caso a tu farmacéutico, serán tus mejores consejeros. Si te dice que no debes conducir, por favor, no conduzcas. Será bueno para ti y para todos los que compartimos la vía publica contigo.

Lee los prospectos. Conocer si el medicamento puede alterar la capacidad para conducir es la mejor forma de poder identificarlos si se presentan.

No te automediques, ni tomes varios medicamentos a la vez si no es por prescripción médica.  Respeta las dosis y el tiempo indicado por el médico.

Si tomas varios medicamentos a la vez pueden aparecer interacciones que potencien efectos como la somnolencia, mareos, etc.

Ten especial cuidado en las primeras horas o días del inicio de un tratamiento, cuando añadas otro medicamento a los que tomas habitualmente,  o cuando  te cambien las dosis de los que tienes que tomar habitualmente.

Si sigue un tratamiento crónico, no lo interrumpas por tu cuenta ni de forma brusca, déjalo en manos de tu médico.

Mucha atención con los medicamentos que se utilizan para las alergias, para los catarros, gripe, o  dolores, ya que en muchas ocasiones se toman como automedicación,  sin prescripción medica, suelen estar compuestos por antihistamínicos y/o codeína que son depresores del sistema nervioso central y por lo tanto es peligroso conducir bajo sus efectos.

No mezcle los medicamentos con alcohol o drogas, puede ser muy peligroso ya que se potencia los efectos.

Si observas que la medicación interfiere en la conducción procura no conducir hasta que  desaparezcan los síntomas.

Si conduces habitualmente házselo saber a tu médico, para que valore darte otro medicamento.

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